02/12/14

Benigno Pendás defiende la grandeza de la moderación política en su discurso de ingreso

Madrid, 2 de diciembre de 2014.- D. Benigno Pendás ingresó como académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, con la medalla 10 de esta institución, en un solemne y concurrido acto en el que pronunció su discurso La ciudad de las ideas. Grandeza y servidumbre de la moderación política, contestado por parte de la corporación por el académico D. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. El acto estuvo presidido por D. Marcelino Oreja, que entregó la medalla al nuevo académico de número.

Sus primeras palabras fueron de agradecimiento. “Un historiador de las ideas, educado en la escuela del maestro Díez del Corral (académico y presidente de esta Real Academia de Ciencias Morales y Políticas), no puede imaginar mayor reconocimiento a su trayectoria”, afirmó. También recordó a sus antecesores en la medalla número 10, incluyendo a su predecesor inmediato, D. Luís Ángel Rojo.

A continuación comenzó con el eje central de su discurso: La grandeza y la servidumbre de esa razón aplicada a la Política y los argumentos en defensa de la moderación. “No es fácil la tarea de defender la moderación que orienta mi manera de entender el mundo”, señaló. “Corren malos tiempos para la moderación. No es una posición fácil en la política, ni en la vida. Menos aún en España, donde una mentalidad arraigada identifica “moderado” con pusilánime o indeciso”.

“Conviene decir alto y claro que la moderación es una forma de ser y de estar en el espacio público: el moderantismo no es la derecha acomplejada o la izquierda disfrazada (…) He aquí la grandeza y la servidumbre de la moderación. Es fácil ser extremista, decía Aristóteles. En cambio, es trabajoso ser moderado, ponderar las razones, pesar los argumentos, hallar el punto de equilibrio”, afirmó el académico.

Pendás hizo un alegato de los valores de la estabilidad en España. “La sociedad española tiene un fuerte componente de estabilidad, al margen de la crispación en la superficie. Si lo vemos en negativo, se puede llamar inercia, si preferimos el enfoque positivo, la palabra es madurez”. Asimismo, frente a la desilusión, “un fenómeno palpable”, señaló que hay que anteponer mucho esfuerzo y más sentido común.

El académico se refirió en sus palabras a la Transición y a la Constitución. “La Transición supo encerrar bajo siete llaves algunos demonios eternos que pretenden salir ahora por la puerta de atrás. A estas alturas, muchos españoles hemos ganado la batalla contra el dogmatismo y la intolerancia. Con virtudes y con defectos, hemos creado un marco muy razonable de convivencia”, dijo, y añadió: “Funciona mucho mejor de lo que ha sido habitual en estas tierras”.

Respecto de la carta magna, afirmó “La Constitución de 1978 es una decisión de los españoles que deseamos convivir para evitar que se repitan las tragedias del pasado. Hablamos de la Constitución más exitosa en la historia de España”, subrayó. “Aunque admito que la competencia es limitada”. Y se refirió a las reformas posibles. “En rigor, hay un amplio espacio para las reformas bien orientadas, y es urgente dar pasos en la buena dirección, porque existe un amplio margen de mejora por la vía del sentido común colectivo y la ejemplaridad personal”.

Como síntesis de sus palabras, Pendás subrayó: “Empezamos hablando de intelectuales y me permito reclamar su buen criterio: más argumentos y menos prejuicios. Seguimos con los políticos, y también hay que ser exigentes: democracia eficiente, respuestas para problemas reales  y no falacias sobre problemas artificiales. Deberes para la sociedad: madurez, confianza, responsabilidad”.

Pendás concluyó su discurso con un llamado a la moderación y al acuerdo: “Ojalá sepamos acertar con el camino que conduce a la concordia”.

Benigno Pendás

Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid -donde impartió la asignatura de Historia de las Ideas y Formas Políticas- y catedrático de la Universidad CEU San Pablo, Benigno Pendás es actualmente director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y consejero de Estado (consejero nato).

Ha mantenido una extensa trayectoria en la función pública, donde ha sido director general de Bellas Artes del ministerio de Educación y Cultura. Ha sido patrono del Museo del Prado, del Museo Reina Sofía y de más de 40 instituciones culturales.

En el ámbito jurídico, como letrado de las Cortes Generales desde 1981, ha sido jefe de la Asesoría Jurídica del Senado, entre otros cargos. Son reconocidas sus aportaciones al Derecho Constitucional, en particular al Derecho Parlamentario.

Desde el punto de vista académico, Pendás es un reconocido especialista en el pensamiento liberal y en la teoría política contemporánea, formado en la escuela del que fuera académico y presidente de la RACMYP, Luis Díez del Corral. Pertenece al Consejo editorial de diversas revistas científicas y culturales, así como al Consejo científico del Real Instituto Elcano, y es colaborador habitual en medios de comunicación.

2011 Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.