26/04/12

El ministro de Exteriores inaugura un nuevo Ciclo de Política Exterior


• En el acto, presidido por el presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Marcelino Oreja, el ministro realizó un análisis sobre las grandes áreas internacionales de interés para España
• En sus palabras, el ministro también se refirió a algunos de los principales temas de actualidad, como YPF y el Rey

Madrid, 26 de abril de 2012.- La Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (RACMYP) ha dado comienzo a un nuevo Ciclo de Política Exterior, que fue inaugurado por el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo. El ministro impartió la conferencia La proyección de España en el mundo, en la que hizo un análisis del conjunto de las áreas internacionales de interés para España.

El ministro se centró tanto en Asia-Pacífico, como en África y América Latina, de la que destacó los profundos cambios que están llevando a una pérdida de influencia por parte de Europa. En relación a esta última, Margallo se refirió a la situación de algunas de las instituciones europeas, como el Banco Central Europeo, del que señaló que debería ser “un prestamista de última instancia, como la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra”, con el objetivo de apoyar el crecimiento.

En sus palabras, el ministro también se refirió a algunos de los principales temas de actualidad, como YPF y el Rey. “La figura del Rey en defensa de la marca España ha sido espectacular”, afirmó. “Desde interesarse por cooperantes secuestrados, hasta el contrato del AVE Meca Medina”. “La presencia del Rey es fundamental en un país con tendencias centrífugas”, señaló, y denostó los intentos de aprovechar el accidente del monarca.
En relación al caso de YPF, resaltó la necesidad de defender los intereses españoles. “La diplomacia defiende los intereses de los españoles allí donde estén, de las personas y de las empresas”. Resaltó la importancia de recabar la solidaridad internacional en este caso y dejó claro que en esta situación hay que distinguir entre el Gobierno y el país, y “no perjudicar las relaciones con un pueblo con el que nos sentimos especialmente unidos”. “No podíamos quedarnos de brazos cruzados, un país que no reacciona deja de ser un país respetado”, concluyó.

Asimismo, en relación a la política exterior española, Margallo resaltó la importancia del consenso, así como la relevancia de mejorar la presencia y la imagen exterior, como una forma de contribuir a la situación económica.

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