10/06/14

Sentido acto 'In Memoriam' de Manuel Jiménez de Parga

Madrid, 10 de junio de 2014.- La Real Academia de Ciencias Morales y Políticas celebró ayer un sentido acto público In Memoriam de D. Manuel Jiménez de Parga. Abrió la sesión el presidente de la corporación, D. Marcelino Oreja quien, manifestando que era la primera sesión pública que se celebraba tras el anuncio de la abdicación de S.M el Rey Don Juan Carlos, bajo cuyo alto patrocinio están las Academias según nuestra Constitución, agradeció su permanente apoyo e impulso durante todo su reinado a estas instituciones.

El acto contó con las intervenciones de los académicos D. Andrés Ollero, D. Fernando Suárez, D. Julio Iglesias de Ussel y D. Salustiano del Campo, con la asistencia de la familia de Jiménez de Parga en primer lugar y de distintas personalidades, presentes en la Sala de la Reina de la Casa y Torre de Los Lujanes, sede de la academia.
La figura del eminente profesor, ministro, consejero de Estado, magistrado y presidente del Tribunal Constitucional se extendió en todas las intervenciones de los ponentes, que coincidieron en subrayar el destacado papel de Manuel Jiménez de Parga en la Historia reciente de España, particularmente durante la Transición y en sus años previos.

“Siempre ha estado caracterizado por sus profundas convicciones democráticas y por sus valores”, señaló Marcelino Oreja, que destacó la firmeza de sus ideales “sin importar las consecuencias que esto podía reportarte”. El presidente de la Academia también recordó las brillantes intervenciones y ponencias que Jiménez de Parga impartió en esta institución, desde su incorporación, en 2002.

Los académicos Andrés Ollero y Salustiano del Campo hicieron una semblanza de los extensos años de carrera compartidos con Jiménez de Parga, particularmente en el ámbito universitario. Ollero, remarcó “su legado jurídico” como magistrado y presidente de este Tribunal Constitucional. “Rápidamente destacó por sus dotes de docente e investigador y como profesor inquieto e inconformista”, afirmó, por su parte, Salustiano del Campo, que subrayó su importante papel en lo que ha llamado la “pre Transición”, en los años 60 y 70.

“Su actitud abiertamente democrática fue siempre incuestionable” y “fue un paradigma de la oposición aperturista”, enfatizó Fernando Suarez. “Ya en 1977 criticó las listas cerradas como ‘cáncer de nuestra democracia”, señaló, y añadió: “también denunció la conversión en presidencialista del gobierno parlamentario”. Suárez remarcó su “espíritu independiente”, evidenciado, entre otros, en sus votos particulares y en sus discrepancias. Suárez destacó que su juicio crítico también se extendía a la situación actual, marcada por los casos de corrupción, el desempleo, la situación en las Comunidades Autónomas, los desequilibrios en la separación de los poderes y una justicia politizada, entre otros.

“Jiménez de Parga se caracterizó por su patriotismo, como hombre de fe y por sus fuertes lazos familiares”, subrayó, por su parte, Julio Iglesias de Ussel. La motivación de sus iniciativas siempre fue el futuro democrático de España y “siempre trabajó en defensa del bien de España”, afirmó, “y defendiendo la monarquía parlamentaria desde mediados de los años 60 del pasado siglo, de una manera activa y siempre”. Jiménez de Parga puso el acento en la relevancia de los valores y sostenía que “antes que la crisis económica, había una crisis moral”. Finalmente, Iglesias también se refirió a su relación con su querida ciudad de Granada, particularmente en los años 50. Fue en esta ciudad “donde fraguó su vocación intelectual” y donde “fue artífice de la efervescencia cultural de aquella época”. 

2011 Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.