De los orígenes del criticismo y del escepticismo, y especialmente de los precursores españoles de Kant
La causa principal, originaria, ya que no la única, del malestar que esteriliza y detiene la marcha de la sociedad por los caminos del bien, es esa gran negación oculta y encarnada en el principio racionalista: la negación de Dios, la cual es principio generador del mal en todas sus formas
De la necesidad de remover los obstáculos que al desarrollo del derecho punitorio opone el principio de la soberanía territorial, y de la conveniencia de dar carácter extraterritorial a las leyes penales en armonía con el ideal del derecho de gentes