El objetivo de la intervención fue discutir las dos posiciones actualmente en debate sobre la política de estabilización a seguir en la crisis actual. Tras señalar las diferencias entre la crisis derivada de la pandemia y la de 1973 en que se produjo un largo periodo de crecimiento bajo e inflación elevada (stagflation). Se analizaron los posibles escenarios y se discutieron los factores económicos y sociales que permiten sostener las dos posturas encontradas: la de quienes consideran que la inflación actual debería conducir a la retirada rápida de estímulos monetarios y fiscales, antes de que se haya producido la recuperación total, y la de quienes consideran el actual repunte inflacionista como transitorio y, por tanto, consideran que los estímulos deben irse modulando progresivamente pero manteniéndolos aún como apoyo a la pérdida de rentas y a las dificultades empresariales. La parte final se dedicó a la economía española señalando que los riesgos de consolidación de la inflación son, en estos momentos, reducidos al no haber síntomas de efectos de segunda ronda, pero que la situación es muy lábil y puede cambiar a peor tanto por decisiones de política económica incorrectas como por sucesos que no se encuentran bajo control de los gobiernos nacionales.