Bajo el título “Algunas Consideraciones sobre la crisis”, el ponente trata de analizar la compleja situación económica que estamos viviendo, haciendo repaso sobre la crisis: cómo se originó, cómo la estamos afrontando, y qué podemos esperar. Explica que en España la estamos sufriendo en grado máximo, en la medida que el modelo de crecimiento que hemos venido utilizando, es decir, la estructura productiva, hace años que no se corresponde con la de una sociedad moderna. La crisis se originó en Estados Unidos, en el mercado hipotecario, a partir de las llamadas hipotecas subprime, que facilitaron la compra a crédito de viviendas con muy poco control. Esta operación se hizo a partir del proceso llamado titulación, por el cual las instituciones financieras transmitieron a terceros los derechos de cobro de esas operaciones.

En nuestro país, la crisis se desarrolló a partir de un fortísimo endeudamiento exterior. El resultado de todo ello fue que las empresas y los bancos vieron cerrado su acceso a los mercados, el crédito y las inversiones se redujeron, y se generó una espiral de paro. España se ha enfrentado a la crisis luchando contra el déficit. Una operación necesaria para regenerar la confianza de nuestros acreedores en nuestra economía, y poder hacer frente a nuestras obligaciones. Sin embargo, estos ajustes están causando problemas y preocupaciones, porque afectan directa e inmediatamente a la demanda, al consumo, y por ello a la creación de empleo. El ponente explica que la opinión de muchos expertos es que en Europa se está concediendo demasiada importancia a los déficits, y que por ello se ha puesto en marcha una política de recortes. Esos expertos sostienen que recortar drásticamente el gasto en una economía, la deprime más. Y que habría que buscar soluciones que, reduciendo el déficit, no tuvieran tanta trascendencia desde el punto de vista de reducir la actividad económica. El ponente se refiere también al papel jugado por la banca en el nacimiento y desarrollo de la crisis. Las instituciones financieras españolas otorgaron sin freno créditos a promotores, y ello llevó el apalancamiento del sistema bancario a cotas realmente elevadas. Esto fue lo que originó el estallido de la crisis en nuestro país. Explica con detalle la respuesta de la Administración, la intervención de las cajas de ahorro, y los problemas que éstas plantearon por la indefinición jurídica de los derechos de propiedad. Desde el inicio de la crisis, el número de entidades financieras se redujo de 51 a 14. Y para la salida y evaluación correcta de los problemas del sistema financiero, se recurrió a grupos de consultores para que estudiaran la situación de la banca española. Con ello se ha iniciado el proceso de recapitalización, y el sistema ya se ha dotado de una ley que recoge las normas de la “Circular Europea para la resolución de crisis bancarias”.

Termina refiriéndose al escenario en el que se desarrollan las finanzas del presente y de su posible evolución en el futuro. La banca todavía no se ha recuperado de los destrozos de la crisis, pero el FMI está desarrollando un proyecto tratando de definir para el futuro un sistema financiero mundial más seguro. Por el momento, su conclusión ha sido que todavía quedan pendientes de resolver cuestiones importantes y difíciles. Que el sistema sigue siendo vulnerable y excesivamente complejo. Y que todavía no está preparado para afrontar el futuro. Que habrá que trabajar para definir un marco que garantice el futuro financiero, y unas economías cada vez más complejas. Y plantea la necesidad de que, en el futuro, deberemos estar muy atentos al debate sobre el modelo que va a disciplinar las finanzas del mundo. Porque en ello nos va mucho.