7 mayo 2024

William Shakespeare. Ideas en contexto

Resumen de la ponencia

El ponente establece una serie de premisas para situar la interpretación que propone de William Shakespeare desde una perspectiva política. Destaca, en particular, que los genios se distinguen por un talento excepcional que no significa necesariamente una personalidad atractiva. Así, el dramaturgo inglés era hombre pragmático; cortés pero frío y distante; siempre preocupado por su posición social y económica. Procedente de una familia media del mundo rural (Stratford-upon-Avon, 1564-1616), murió siendo un hombre rico y respetado en la corte londinense. Vivió por y para el teatro, como actor, autor y empresario del célebre “The Globe”. Genio universal, nunca salió de Inglaterra y llevó la vida propia de un burgués acomodado. Cabe destacar también su origen familiar católico y sus simpatías hacia la “antigua” religión, aunque siempre se mostró discreto y prudente en el ámbito público. Alude también el ponente a las principales obras sobre interpretación de Shakespeare, destacando los libros de Harold Bloom, Peter Ackroyd y Stephen Greenblatt.

La segunda parte de la intervención se dedica al análisis “político” de algunas obras relevantes de Shakespeare. Así, de “El mercader de Venecia”, “Macbeth” o  “El Rey Lear”.  Se detiene particularmente en “Julio Cesar” como expresión de la crisis de la República Romana y del enfrentamiento entre patricios y plebeyos. Destaca la figura de Bruto, la lucha entre lo privado y lo público que culmina en las idus de marzo con el asesinato del gobernante acusado de populismo. Establece el contraste entre su discurso y el de Antonio, para culminar en el triunfo de Octavio, futuro Augusto, fundador del Principado. Todo ello significa para Shakespeare el escenario ideal en el que se expresan las grandezas y miserias del ser humano situado en la encrucijada entre la libertad y la responsabilidad.

            El ponente concluye destacando que Shakespeare quiso ser un dramaturgo y no un historiador o un filósofo. Fue un “profesional” del mercado teatral al que ofreció las piezas que podían ser bien recibidas por el público heterogéneo de una gran capital en plena ebullición. Su talento le permitió triunfar y ser reconocido y admirado. Esta es solo -dijo para terminar- una de las perspectivas posibles para enfocar la obra de un genio de la literatura. Porque, con palabras de T.S. Eliot, “con Shakespeare no hay manera de acertar; solo cabe equivocarse de otra manera”